Hoy he estado pasando al ordenador las fotos de las vacaciones, y entre ellas estaba esta. Es un monumento que hay en Potes, "Homenaje al Medico Rural". Imposible no acordarme de mi padre. El día 7 de septiembre habría cumplido 84 años. El en su agonía que fue tremenda (supongo que así serán todas) decía que no se quería morir, que no se podía morir porque aun le faltaban muchas cosas que hacer y muchas mas que ver.
Adoraba mirar el cielo desde su "observatorio", una casetilla que había construido en la azotea de su casa y donde tenia el telescopio. A todos nos gustaba que nos dijera el nombre de las estrellas, a las que identificaba a simple vista.
Fue un hombre adelantado a su tiempo, y nunca estuvo conforme con la época que le toco vivir. Y fue un gran médico y aunque no fue a caballo a hacer sus visitas, si las hizo en bicicleta y en una motillo que siempre recordaba con cariño. Eran tiempos sin Centros de Salud, y sin horarios, lo mismo le avisaban mientras comía que a las 4 de la mañana. Dejó huella en todos y en todo lo que pasó por su vida.
Han pasado 6 meses desde que murió, y no hay hora en el día que no me acuerde de él. A veces me rio pensando en el humor tan peculiar que tenia, pero por ahora no puedo dejar de llorar, lo echo de menos.
Papa te quiero. ¿se ven bien las estrellas desde allí?